martes, 25 de noviembre de 2008

Anorexia masculina

Hasta ahora la gran mayoría de estudios realizados sobre la anorexia, sus causas y sus consecuencias se centraban en pacientes femeninas adultas con la enfermedad bastante desarrollada. En éstas se vió que, en la mayoría de los casos, desarrollaban a corto plazo osteopenia (reducción de la calcificación de los huesos) y a largo plazo osteoporosis (aumento de la porosidad de los huesos), enfermedad que aumenta considerablemente el riesgo de fracturas.

Este nuevo estudio centrado en la anorexia masculina se ha publicado en el último número del Journal of American Academy of Child and Adolescent Psychiatry y ha procurado ampliar el conocimiento de estas repercusiones óseas en varones adolescentes. A lo largo del desarrollo de la investigación se observó que aquellos pacientes que sufrían anorexia nerviosa tenían una mayor reducción en la densidad mineral ósea que los adolescentes de la población general y sufrían, además, una deficiencia hormonal que afectaba de forma negativa al metabolismo del calcio y los huesos.

La conclusión final fue que, al igual que en el caso de las pacientes femeninas, la duración de la enfermedad era la variable que en mayor medida determinaba la pérdida de masa ósea, de modo que si los pacientes recuperaban totalmente el peso y la función hormonal, presentaban un incremento de masa ósea superior al normal compensado así, al menos en parte, la pérdida inicial.

Debido a que el adolescente continúa perdiendo masa ósea mientras está enfermo, se hace evidente la importancia de detectar de manera temprana la enfermedad y realizar un seguimiento posterior para conseguir alcanzar un peso y una función hormonal normal durante la adolescencia.

lunes, 24 de noviembre de 2008

¿Existe un tratamiento dietético para la anorexia?

Desde el punto de vista dietético y nutricional, los objetivos del tratamiento en la anorexia nerviosa son en primer lugar, detener la pérdida de peso y cubrir los requerimientos nutricionales mínimos de la persona.

Se ha de aportar progresivamente una mayor cantidad de alimentos básicos hasta llegar al nivel adecuado considerando la edad, sexo, talla y peso real al inicio del tratamiento.
Paralelamente se han de reestructurar los hábitos alimentarios de forma que su dieta sea completa, equilibrada y bien distribuida a lo largo del día.



Los alimentos a incluir en la alimentación diaria deben establecerse con arreglo a lo que la persona ingiere espontáneamente, aumentando su variedad y cantidad según tolerancia y evolución, por lo que su motivación y su disposición para aceptar las orientaciones dietéticas son esenciales.

Cualquier cambio en la alimentación debe realizarse lentamente para que de tiempo a que se establezcan los cambios psicológicos necesarios para la aceptación del aumento de peso.
La mejora del peso es un índice de evolución favorable aunque a veces la persona se intranquiliza si observa que es muy rápido, especialmente al inicio del tratamiento. Por ello se debe explicar que ese aumento inicial es debido a la rehidratación y no a un acumulo de grasa evitando así que la persona se angustie.

A la hora de introducir cambios en la alimentación hay que ser muy prudente y "negociar-pactar" con la persona afectada para hacerle entender que la intención no es "cebar", si no intentar que alcance un peso adecuado a sus necesidades individuales, poniendo metas a corto plazo. No es una actitud sensata presentar platos abundantes ya que no serán aceptados.

La introducción de alimentos inicialmente rechazados, debe realizarse gradualmente. Es imprescindible enseñar de nuevo a comer, procurando quitar de la cabeza que todo engorda; necesitamos "carburante" para poder funcionar, del mismo modo que los coches necesitan gasolina, hemos de alimentarnos bien para poder llevar a cabo un ritmo de vida normal.

En líneas generales se explicará la importancia de llevar a cabo una alimentación variada y completa, introduciendo cada día la cantidad suficiente de alimentos básicos necesarios para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

Fuente de la información: http://www.consumer.es

domingo, 23 de noviembre de 2008

"Dietas milagro" para adelgazar: sin fundamento científico y con riesgo para la salud



Hola amigos. Surfeando por la web he encontrado un artículo muy interesante y serio con respecto al asunto de las llamadas "dietas milagro". El artículo original lo podéis encontrar en esta dirección de AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición).

http://www.aesan.msc.es/AESAN/web/destacados/dietas_milagro.shtml

El artículo dice lo siguiente:

"Frecuentemente aparecen nuevas dietas de adelgazamiento, difundidas a través de programas de televisión, revistas de moda, alimentación, etc., que tienen en común la promesa de una rápida pérdida de peso sin apenas esfuerzo. Estas “dietas milagro”, frecuentemente, son fruto de la búsqueda de beneficios económicos más que de la promoción de una alimentación sana y equilibrada y son prescritas por personas sin conocimientos científicos ni profesionales en el campo de la nutrición.

En general, estas dietas inducen una restricción de la energía ingerida muy severa, que conduce a deficiencias en vitaminas y minerales, alteraciones del metabolismo y a una monotonía alimentaria que las hace insostenibles en el tiempo y peligrosas para la salud. Se caracterizan, pues, por las escasas calorías que aportan. Ante esta situación cercana al ayuno, el organismo reacciona compensando la falta de energía recibida con un aumento de la destrucción de las proteínas corporales, como fuente alternativa de energía, lo que provoca una pérdida de masa muscular y, por otro lado, la formación de sustancias peligrosas para el organismo cuando la dieta se prolonga en el tiempo.

Sin embargo, quien sigue estas dietas interpreta erróneamente la pérdida de masa muscular y, por tanto, de peso con el éxito del régimen escogido, pues dan resultados espectaculares al subirse a la báscula durante las primeras semanas. Esto se debe a que el tejido muscular es muy rico en agua, con lo que se elimina mucho líquido en la primera fase. En ocasiones este proceso se refuerza con el consumo de diuréticos (fármacos que promueven la excreción de orina), lo que conduce a una aún más llamativa pérdida de peso.

Un problema añadido de estas “dietas milagro” es que favorecen una recuperación muy rápida del peso perdido (efecto “rebote” o “yo-yo”). La tendencia exacerbada a la recuperación del peso se produce porque las situaciones de ayuno ponen en marcha potentes mecanismos nerviosos y hormonales que se oponen a la pérdida de peso: mayor rendimiento del metabolismo corporal, con un mayor ahorro energético e incremento del apetito. Estos mecanismos conducen a una rápida recuperación del peso perdido en cuanto se vuelve a comer de la forma habitual. Ese peso recuperado se debe predominantemente a la formación de tejido graso, que es, precisamente, el que origina problemas de salud y el que deberíamos reducir con la dieta (como se demostró ya en los experimentos realizados por el gran científico español de la nutrición Profesor Grande Covián hace 30 años).

Los signos que permiten reconocer una “dieta milagro” son.

- La promesa de pérdida de peso rápida: más de 5 kg por mes.
- Se puede llevar sin esfuerzo.
- Anunciar que son completamente seguras, sin riesgos para la salud.

En resumen, las dietas muy restrictivas, muy bajas en calorías, aunque consiguen que el peso disminuya a corto plazo, constituyen un riesgo inaceptable para la salud ya que pueden:

  1. Provocar deficiencias de proteínas, vitaminas y minerales por la falta de consumo con los alimentos.

  2. Producir efectos psicológicos negativos.

  3. Desencadenan, incluso, trastornos del comportamiento alimentario (anorexia y bulimia), a veces de mayor gravedad que el exceso de peso que se pretendía corregir.

  4. Favorecer el efecto “rebote” o “yo-yo”.

  5. Al abandonar estas dietas, las personas que siguen estas dietas no han aprendido a comer saludablemente y vuelven a las costumbres que les hicieron engordar.

Clasificación y descripción de las principales “dietas milagro”.

De forma general, las llamadas “dietas milagro” se pueden clasificar en tres grandes grupos:

  • Dietas hipocalóricas desequilibradas: en estas se incluyen la dieta de la Clínica Mayo, Dieta “toma la mitad”, Dieta Gourmet, Dieta Cero. Estas dietas provocan un efecto rebote, caracterizado por una rápida ganancia de peso, que se traduce en un aumento de masa grasa y pérdida de masa muscular. Esto obedece a que el metabolismo se adapta a la disminución drástica de la ingestión de energía mediante una disminución del gasto energético. Estos regímenes suelen ser monótonos, además de presentar numerosas deficiencias en nutrientes, sobre todo si se prolongan por largos períodos de tiempo.

  • Dietas disociativas: Dieta de Hay o Disociada, Régimen de Shelton, Dieta Hollywood, Dieta de Montignac, Antidieta, etc. Se basan en el fundamento de que los alimentos no contribuyen al aumento de peso por sí mismos, sino al consumirse según determinadas combinaciones. No limitan la ingestión de alimentos energéticos sino que pretenden impedir su aprovechamiento como fuente de energía con la disociación. Esta teoría carece de fundamento científico y los resultados obtenidos sólo obedecen a un menor consumo de energía. Además, este tipo de consumo es casi imposible porque no existen alimentos que solamente contengan proteínas o hidratos de carbono.

  • Dietas excluyentes: se basan en eliminar de la dieta algún nutriente. Estas dietas pueden ser: i) ricas en hidratos de carbono y sin lípidos y proteínas, como la Dieta Dr. Prittikin y la Dieta del Dr. Haas; ii) ricas en proteínas y sin hidratos de carbono: Dieta de Scardale, Dieta de los Astronautas, Dieta de Hollywood y la Dieta de la Proteína Líquida. Producen una sobrecarga renal y hepática muy importante; iii) ricas en grasa: Dieta de Atkins, Dieta de Lutz. Se conocen como dietas cetogénicas. Pueden ser muy peligrosas para la salud, produciendo graves alteraciones en el metabolismo.

A continuación presentamos alguna de las más conocidas “dietas milagro” para adelgazar, con sus principales características y potenciales riesgos para la salud:

Perder peso de forma saludable
-Ver Pdf-

Pirámide NAOS
-Ver Pdf-

Glosario
-Ver Pdf-

Para saber más:

  • Marques-Lopes, G. Rusolillo, E. Lopes-Rosado, J. Bressan. “Dietas adelgazantes”. Revista Anales del Sistema Sanitario de Navarra, Vol. 25, Suplemento 1, 2002.

  • B. Moreno, E. Hernández, R. Ortega y T. Lajo. “Mitos, procedimientos y dietas milagro”. En: B. Moreno, S. Monereo, J. Álvarez. La obesidad en el tercer milenio. Madrid: Ed. Médica Panamericana, 2004.

  • C. Vazquez, A. I. de Cos, C López-Nomdedeu. Alimentación y nutrición. Manual teórico-práctico. 2ª Edición. Madrid: Ediciones Díaz de Santos, 2005.

  • Control de peso de forma saludable. Dirección General de Salud Pública y Alimentación. Comunidad Autónoma de Madrid. Madrid, 2007.

  • NHLBI Obesity Education Initiative Expert Panel on the identification, evaluation and treatment of overweight and obesity in adults. Clinical Guidelines on the identification, evaluation and treatment of overweight and obesity in adults. The evidence report. National Institute of Health, 1998.

  • SEEDO. “Consenso SEEDO´2000 para la evaluación del sobrepeso y la obesidad , y el establecimiento de criterios de intervención terapéutica”. Med Clin (Barc) 2000; 115: 587-97.

Información elaborada por un grupo de trabajo del Comité Científico de AESAN integrado por la Organización Médica Colegial (OMC), el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD)"